Empiezan los meses fríos y es fundamental un relleno nórdico de calidad. Para un sueño reconfortante, no es solo necesario un colchón cómodo y un ambiente relajado, sino que la ropa de cama es fundamental, y aquí entra en juego los rellenos nórdicos, junto con la funda nórdica que le dará estilo a tu cama. Ahora bien, ¿cuál es el más recomendado?
Empezamos por el tamaño del mismo, es fundamental que sea el tamaño adecuado al tamaño del colchón, uno demasiado pequeño no cubrirá lo suficiente y no cumplirá su objetivo, y el grande finalmente arrastrará en el suelo y recogerá polvo. Lo ideal, y está de moda, es que pueda ser un poco más grande que el colchón, unos 20 cm para que tenga caída por ambos lados.
En cuanto al peso del relleno, está claro que cuanto más alto es el gramaje, más caliente es el nórdico. Y a mayor gramaje, mayor peso del nórdico. Se trata de una cuestión muy personal, de lo cómodos que nos sintamos con un nórdico pesado o si somos más calurosos. En este caso, optaríamos por uno más ligero, natural en vez de sintético. También depende de la temporada y el lugar de residencia. No es lo mismo vivir en el interior que en zona de costa. De forma general, se puede indicar que, un gramaje de 100-200 g/m2, resulta ideal zonas intermedias; mientras que si las temperaturas son más frescas, hay que elegir un gramaje superior a los 200 g/m2. Los climas extremos hacen necesarios nórdicos a partir de 350 gm2. Consúltanos ante cualquier duda y te atenderemos encantados.

